Una nueva victoria electoral sandinista

EPP
Friday 17 de November 2017
Una nueva victoria electoral sandinista

José Aragón, pintor y crítico cultural nicaragüense (The Diplomat, in Spain)

El  compromiso firme con la paz llevó al Frente Sandinista a ser el primer partido político de Nicaragua en consensuar y conformar una sólida alianza política y estratégica de país con sus antiguos adversarios de la llamada contrarrevolución y  con otros partidos que en tiempos difíciles le  fueron antagónicos. La Alianza Unida Nicaragua Triunfa liderada por el FSLN, ha dado como resultado más de una década de estabilidad social y ha sido vehículo eficaz para la reconciliación y unidad de los nicaragüenses, promoviendo un clima de progreso que hoy sitúa a Nicaragua entre los países más estables y con las mejores perspectivas de crecimiento económico de Latinoamérica.

En ese largo camino por encontrar y consolidar la paz social para superar la pobreza y las desigualdades, en 2006, el pueblo nicaragüense depositó en el Frente Sandinista la responsabilidad y el reto más difícil de su historia: ponerse al frente del país para superar las tragedias y calamidades sociales causadas por las políticas neoliberales aplicadas sin piedad durante 16 años (1990-2006).

Asumir esa compleja tarea y lograr revertir tan calamitosa herencia, sólo ha sido posible gracias a la enorme experiencia acumulada por el sandinismo en toda su historia de lucha. Toda esa experiencia y la sintonía política con el pueblo son  elementos trascendentales para que hoy todo aquel cúmulo de desaciertos neoliberales hayan sido reconducidos hacia unas políticas económicas responsables que propician un clima favorable para los negocios e inversiones de capital privado, nacional y extranjero, con firmes  garantías jurídicas que protegen y dan seguridad.

Hoy el estado nicaragüense es un estado sensible y comprometido con las necesidades del pueblo, promueve y aplica políticas de inversión social que influyen en el bienestar de aquellos nicaragüenses más pobres que fueron golpeados con dureza por los gobiernos neoliberales. Esas políticas han llevado progreso tangible a los ciudadanos de los barrios y comunidades rurales dotándoles de calles asfaltadas, parques modernos con señal de wifi gratuita, instalación de cientos de kilómetros de red eléctrica que ha beneficiado a miles de familias  campesinas de todo el país, importantes proyectos que han facilitado el acceso de otras miles de familias al servicio de agua potable, campañas sistemáticas de atención sanitaria a las familias de las zonas más alejadas del país, ejecución de proyectos de caminos y carreteras que facilitan a los productores del campo y pobladores en general una mejor comunicación con la ciudad y tantos otros proyectos sociales.

Por todo esto, no es casualidad que el recién pasado cinco de noviembre, en unas elecciones observadas exhaustivamente y avaladas por organismos tan serios e imparciales como la OEA, el pueblo nicaragüense haya reconocido y revalidado con abrumadora mayoría las acertadas políticas municipales desarrolladas por las alcaldías sandinistas de Nicaragua.

Así, los nicaragüenses han confiado al Frente Sandinista la gestión de 135 alcaldías de las 153 que conforman el país. Nicaragua camina, progresa y consolida cada día la reconciliación nacional y la paz social con un modelo político que promueve la participación e inclusión de todos los nicaragüenses. En ese camino inclusivo, hoy somos el sexto país en el mundo en donde la participación de hombres y mujeres en la función pública municipal es totalmente igualitaria.