¿Por qué el Minsa insiste con las jornadas antiepidémicas?

Carlos Fernando Álvarez
Saturday 29 de July 2017
¿Por qué el Minsa insiste con las jornadas antiepidémicas?

Los brigadistas del MINSA recorren a diario las calles de los barrios en la incesante lucha contra las epidemias transmitidas por el mosquito Aedes Aegypti.

Las familias abren sus puertas y colaboran en gran medida con el personal de salud, pero ¿A qué se debe la insistencia?.

Solamente para el año 2016, la Organización Mundial de la Salud reporta en las Américas casi dos millones y medio de afectaciones por dengue, la enfermedad por la que se le conoce mayormente al mosquito. De estas personas, se tiene registro 1,032 fallecidos en la región.

Sin embargo, tanto el chikungunya como el zika son un riesgo latente con la presencia del insecto volador que se reproduce con facilidad en cualquier recipiente o espacio que pueda albergarse una cantidad mínima de agua limpia.

En el barrio Nora Astorga, del Distrito III de Managua, los brigadistas realizaron un recorrido de sensibilización, abatización y captación de personas con fiebre.

La doctora Zoyla Canales, directora del Centro de Salud Altagracia, explicó durante la jornada, que este giro de llamar a la conciencia a las familias se hace cada viernes y sábado. Sin embargo, entre los días de semana se abatizan y se fumigan las viviendas de manera constante.

Además, indicó que junto a los gabinetes de la familia se hacen visitas a las chatarreras y a las escuelas, para involucrar a la población a trabajar en conjunto para tomar acciones frente a esta amenaza.

En ese orden, explicó que se han logrado buenos resultados, debido a que cada vez encuentran patios más limpios y familias mejor informadas.

“Sin embargo hay algunos que todavía se nos están quedando, por eso no podemos bajar la guardia y tenemos que seguir insistiendo que las personas abran las casas, que nos permitan entrar a abatizar, que nos permitan entrar a fumigar y que nos permitan los viernes y sábado entrar, dar charlas y ayudarles a eliminar esos criaderos de zancudos”, señaló.

Eugenia Prado, pobladora del barrio, es consciente de la situación y considera que más vale sacrificar su intimidad por unos minutos a que alguien de su familia sea parte de las estadísticas.

“Nosotros dependemos de la higiene, que el zancudo se vaya. Le doy gracias al gobierno por todo esto que está haciendo aquí en barrio Nora Astorga. Es importante que cooperemos, aunque algunos no sé por qué no les abren las puertas al MINSA, porque he visto, pero es importante que cada habitante aunque digan: ¡Ah!, ese humo no me sirve. Pero no, sí sirve”, afirmó luego de haber atendido a los brigadistas.